lunes, 9 de enero de 2017

Desde el cielo

Abuelos, bisabuelas, tíos, primos, tatarabuelos. Partes del ADN aparecen por los rincones. Atrás de una pequeña puerta, dentro de enormes baúles, en historias.
Ella está en el aire: En tazas de té y suspiros. En latas y cajitas. En cartas que agradecen su generosidad. Fotos. Maderas salidas en el piso. Está en los espejos en que se pintaba los labios.
Está cuando padre e hija lustran juntos el piso de madera de la que fue su casa.
Ella ve todo desde algún lugar lejano: su nieta contiene las lágrimas, su hijo pasa fuerte el trapo por la madera intentando que la emoción no se le note. Cuando terminan, el piso no está ni cerca de lo que para ella hubiese sido terminado. Pero hoy, que mágica y silenciosamente volvieron a estar los tres juntos, eso no tiene ninguna importancia.

Abril de 2016