jueves, 16 de junio de 2016

Volver

La frente no está marchita porque se vuelve en primavera. La primavera más calurosa de México.
El mar lo sabe, sus aguas no refrescan, cómplices de las altas temperaturas.
Un perro negro descansa en el suelo, a su alrededor, los mosquitos se hacen un festín.
Hay dos ventiladores trabajando, se escucha el sonido de sus motores, el tiempo pasa lento y pegajoso.
Afuera, silencio.
Al mediodía, un jueves parece domingo. No hay nada que hacer cuando el sol pega tan fuerte.
Un hombre abre la puerta. El perro mueve la cola, lo mira, se levanta a saludarlo con esfuerzo.
Parece que el amor es más fuerte que el calor.
El verano todavía no llega.